Aquí todos debemos contribuir, cada uno en su papel, a superar esta situación y a sacudirnos este estado mental que a veces también crea parte de la realidad. Debemos ser optimistas. Pero si no podemos serlo, debemos evitar caer en el desánimo y en la pasividad. Si no podemos ser optimistas, seamos pesimistas. Pero que nuestro pesimismo sea inteligente, activo.
Hagamos y sumemos.